LAS FLORES SECRETAS adrián campillay
Publicado en Adrián Campillay el 20 de Octubre, 2005, 13:57 por alejo69|
LAS FLORES SECRETAS 1989/1991 Primera edición: febrero 2004 San Juan, LA PIEDRA EN LA HONDA. uno: conspiración *__ existe una terrible conspiración destinada a evitar el pleno ejercicio de la vida y la muerte de cada persona; un hilo eléctrico en las cabezas y en la piel cuervos de gas.
desde todos los rincones se oyen voces atrapadas en el vientre de las máquinas del imperio.
amigos míos ¿qué harán? ¿qué haremos?
¿de qué país sin ojos volveremos para ver dentro de nuestras celdas personales sin llorar una lágrima que nos mate? ¿qué sombras nos seguirán a lo largo de la noche y el día de nuestros corazones amargos?
¿qué luz qué amor qué amantes nos darán la vida?
la vida es inevitable.
sólo así el animal desespera arde humedece se tuerce en su abismo y ríe hacia atrás
con la mitad de una boca.
pero existe una terrible conspiración destinada a evitar el pleno ejercicio de ese acto
una banda de sordos, ciegos, ¡imbéciles animales!
y lo cierto es que
ya no tenemos esperanza ni dios ni paz ni somos poetas. ¿con qué daga de pájaros abrirán el estómago de los días?
¿o arrastrarán ese cadáver personal, durante todos los días miserables a lo largo del hospital a través del muro hacia un lugar común y desierto?
acaso deberíamos soñar otro sueño y otra música debería surgir de esta herida abierta.
una flor secreta seguirá a cada palabra desgarrada y en cada crimen: una profunda soledad se desliza sobre los parques
sobre la sed
sobre la sombra
sobre los hijos del sur.
no hay miedo en la ciudad.
ni vértigo. ni tiempo para odiar.
es una gran mentira el aire y el dios de neón.
¿qué harán?
¿qué haremos?
¿desde qué azotea interminable arrojaremos el cadáver del siglo? el cadáver, el triste ser.
dos: las flores secretas
*__ La única manera de obtener aves del polvo, es abrir un cerco; que ha circundado siempre nuestro corazón, evitando la vida.
*__ Hay un niño muerto, en la calle, por donde todos vienen y van él ha partido.
¿Ha sido atropellado por galope de tormenta? ¿atravesado por un dios? ¿ha sido acaso golpeado por un piano vacío? ¿o simplemente ha muerto, de hambre, de frío?
Lo cierto es que por allí no se puede pasar ¡nadie quiere hacerlo! Ni siquiera pueden mirar pero ellos saben
en medio de la calle
hay un niño muerto.
*__ amo la mosca
y es como si de todos los ataúdes de la máquina de todos los hoyos del cuerpo de toda la mierda incesante de toda la desgracia de toda la podrida costumbre de la vida
fuera ella -la mosca- la única verdad volando entre los idiotas.
*__ en estos días de agua me recuerdas alguien distante.
alguien fuiste. alguien fui. imaginado y real.
en estos días de lluvia interior
húmedos de todo viento
y antiguo mar.
*__ No obtendré más que
pequeña dosis de encanto.
Será viaje como todos los viajes hacía ningún lado (mi ojo llegará antes que nadie al lugar de la cita).
Como si de todas las intenciones de mi cuerpo te hubiera conseguido.
Nada será igual dentro de la lluvia. No es posible comprender códigos del agua cuando se la habita
es una daga en la sombra del mundo.
*__ En todas las razas la lluvia sobrevive.
Porque es limpio animal de su luz, su raíz se prolonga hasta el centro del color. La lluvia es una espada, una mujer, un niño, una ciudad, una distancia, una botella en el mar y más que nada
la lluvia es un sitio.
Porque a ella concurren y de ella se precipitan
los habitantes mudos
hijos ciegos de la lluvia.
*__ en el fondo de una calle
fue puesto
rengo a toser
la mitad de un vuelo
(su ojo va nombrando lo oscuro del aire).
*__ Si acaso vienes no vuelvas,
desde el centro del parque hasta mi estómago devorado por el humo de la marihuana que trajimos desde tan lejos, desde tan cerca, desde tan siempre, desde tan nunca, desde tan muerte,
música
que por gritar desfallece.
*__ Y ella dijo: no sé si vuelva, me iré, la ciudad nos traga a todos de alguna manera. Fumaremos la última me iré como todos los días pero esta vez no sé
estoy triste el aire es sólo el aire no me esconde nada
no puedo regalarte algo si no está en el aire así es que sólo, te quedarás mi recuerdo.
No te diré nada, me iré. Caminaré pensando en vos
con la última en mi cabeza.
Iré hasta mi casa veré que no es en realidad mi casa
ni mi calle
ni mi mundo
y en verdad lo son.
Entonces lloraré veré la estación de los chicos pegados al nylon del poxi-ran, sus huesos de hielo; entraré a los baños y vomitaré tantos monstruos lejanos.
Rayaré los autos más brillantes con tu cortaplumas; no podré contener al mundo, ni siquiera podré luchar; entraré a mi casa y estará vacía.
Me irán a buscar los mentirosos y los que me aman, los locos y los que fingen locura, los que traen revoluciones y los que sólo traen palabras, pobres palabras sin ternura.
Nadie me encontrará.
Esconderé tu imagen (en el aire) por si vuelvo
te desearé suerte
y me iré.
tres: el mensaje enfermo
*__ humillado de mí en ausencia de mis sentidos
en mi pequeño amor sin jueves ni flores
comprendo entender es morir bajo el signo de una inseguridad maravillosa.
*__ ( n o f u i a n t o n i n a r t a u d )
No vi al ángel, que un dios mandó para matarte, por miedo a no existir.
No tuve ojos rojos ni mirada piedra ni la mano sangre ni la boca espanto.
No arranqué palabras de mi corazón en la eternidad, en la muerte, en los pájaros.
No respiré un cadáver en fumaderos de opio ni fui cadáver respirado y comido por la soledad; no escuché el silbido de los perros de los trenes y el de mi propia mente no lo escuché.
No lastimé mi mano, con la cruz (en un tranvía) para ser Cristo.
No cumplí los dieciséis en un manicomio francés,
ni siquiera nací en Francia y mi padre no fue un poeta que descomponía las flores porque eran hipócritas.
No llevé poemas de celda en celda (a través del muro) con la confianza de un animal sin razón.
No me suicidé cien veces. Ni fui donde los puertos para oír las prostitutas llorar los barcos y el advenimiento de una humanidad hacia los muelles y hacia el olvido.
No fui expulsado de todos los países; cada vez, hasta mi Patria: extranjero del hombre. No estuve en Sierra Madre viviendo como indio, ni aprendí que eran poetas, porque sus esqueletos brillaban en la oscuridad de la historia. No viajé sin mapa por cementerios olvidados, ni parí un dylan tomas. No vendí mi alma a la imaginación, para que otros pudieran ver.
En la cúspide de fuego que arrasó con mi país, no escribí sin ojos ni supe que eras vos
cada uno de esos locos
que entregaron la vida.
*__ d i á l o g o s c o n l a m u e r t e ( f r a g m e n t o s )
(del primer acto) — ¿Y tus sueños? — ¿Cuándo? — Tienes que pagarme con tus sueños.
Y el hombre sonrío, con las manos llenas de continente.
(del segundo acto) — ¿Cuándo? — Cuando estemos todos. —¡Nunca! Nunca zarparemos. y un pájaro pasó, con las alas arrasadas y las patas rotas, volando sin prisa... sólo le quedaban los ojos.
— Zarparemos. Iremos a las costas bordeando la ternura ¡ellos nos verán! — Nunca, moriremos en viaje. Ni las costas ni los hombres nos tocarán con las manos.
— Es probable... —dijo.
El pájaro no caía aún.
(del tercer acto) — ¿Y los indios? — Ya partieron. Libros verdes, como armas en las manos. — ¿Y las piedras? — Ah! ...las piedras, quién sabe de ellas sin los indios.
(del cuarto acto) El último animal escuchó su propio ruido al caer
su ojo se abrió luna manchada pero sólo vio la oscuridad. —Es la muerte —dijo
riendo lo dijo
como si estuviera vivo. (el último acto) —Pero él dijo que callarían. —Nunca callarán. —Con su boca lo dijo «ya no más ruido». —Son como dioses, nunca callarán,
aún en invierno seguirán sonando.
(trataba de estrangular al pájaro con las manos).
*__ ( m u e r t e d e c e s a r v a l l e j o )
La belleza ronda el ojo del muerto mas el cadáver no descansa en la sala. Ni llora, ni tiembla, ni desteje el color impreciso.
La belleza no hace más que rondar aquel agujero
por donde no pasa una paloma rota ni baja un rayo hasta el corazón del espejo.
*__ Lleno de pájaros Arthur Rimbaud pasó la noche en mi cuarto casi sin reír. Le faltaba una pierna y no sabía qué hacer] no tenía dinero para una cerveza. Telefoneó a Londres pero Verlaine no estaba allí y se puso triste muy triste tan triste que escupió una sortija como el anillo del Capitán Beto. Más tarde los árboles se pusieron azules — la calle murmuró— y la lluvia hizo crecer plantas extrañas y mágicas con grandes hojas
de las tapas de los libros, del fondo de las botellas —de esas que tanto gustan a Arthur Rimbaud, según me dijo—
A las seis de la mañana preguntó donde estaba el baño —en francés lo hizo, mientras se ponía verde— se llevó mi pipa y en medio de una gran bóveda de electricidad
se fue con los pájaros de las ventanas
sin decir palabra se fue
sin dejar rastro.
*__ Animales de tierra atraviesan ruta de espinas. Sus corazones guían al sol pero ellos están perdidos.
cuatro: abrir un esqueleto
*__ No falta dolor, no falta tiempo. Lo que falta es hombre para sufrir. Hombre de cualquier color cualquier animal de hombre que sea cualquier hueco de hombre.
Pero falta también un collar de lo que va a pasar, como pan sobre la mesa.
Y hasta falta lluvia en las goteras de la soledad, de modo hay silencio sobre las horas y también sobre las palabras.
¿Cómo no ha de faltar entonces tu nombre? ¿y cómo no le ha de faltar hombre para sostenerlo en toda su hembra a mi poca hermosura?
No faltas de tanto faltar en mí. Te veo de no poder mirarte.
*__ ( a b r i r u n e s q u e l e t o )
1. No signo tu piel para nombrar la rosa de su vestidura, sino para rajar su armadura.
Anochece en estrella de mi negra edad, su flor está torcida, y al tocar la tierra pétalo volador: piedra será, porque piedra ha sido, por su aro se puede entrar en la oscuridad.
2. Camino sobre la hoja de afeitar
con la vida a dos manos. en el ojo un recuerdo de tu olor
ve más allá.
un hilo de sangre
baja por la muñeca de apretar cada pétalo. 3. Abro el esqueleto de la soledad. La mañana me despeina cada sentido. Por las veredas pasan los niños con sus ronqueras de saltar, casi tibios.
Aún cuando me encuentro tendido sobre la cama, todavía huesos flacos botellas vacías, abro el esqueleto.
El resto del día es sólo un intento.
4. ¿y por qué somos mariposas nocturnas que aún en la oscuridad no pierden la gracia del vuelo?
¿y por qué tanto temor nos sacude las almas de quienes no hemos sido?
Mi amor siembra en las alcobas cosas de gritos. 5. Un hombre no puede salir de la habitación sin su vida,
tendida aún sobre la cama todavía huesos flacos botellas vacías.
Hacía el baño frío.
Sencillamente no puede morir mientras se enamora.
*__ La araña despierta conciencia amarilla de las paredes.
Vientre pálido. Arqueada ceja de luz y agua.
Hemos perdido la salud tratando de encontrar una maldita y clara respuesta que nos alivie, y no hemos tejido ni una sola tela maravillosa en el rincón de los cuartos.
¿Hasta cuándo amor ...hasta cuándo?
*__ No existe el fin. Aunque tu movimiento se le parezca más que cualquier otro animal
y el viento se pierda entre un día y otro.
*__ POEMA PARA HABITAR DENTRO DE LA LLUVIA
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