Noviembre del 2005
Publicado en ANDRES CAMACHO el 30 de Noviembre, 2005, 13:42
por adrian campillay
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ANDRES CAMACHO
Memoria o lenguaje
Decir que estás ahí, no me sirve –lo intuyo; nunca pude poseer de ti más que un solo fragmento que hoy, se pierde en la densidad de mi memoria: ¿memoria o lenguaje?; pero ¿de que me valen las imágenes y las palabras, cuando hoy en nada puede distinguirse de aquel otro día antes en que te tuve? -¿Te tuve?-
Algo de esto pasó muchas veces, pero, esta vez, quisiéramos no saberlo a ciencia cierta.
Algo de esto me duele, pero no importa; mi dolor se queda conmigo –por un rato más o mayor-, y no va en palabras ni gestos con mi lector.
La Poesía
¿Qué es la poesía sino versos que no alcanzan, jamás nunca, esplendor de sufrimiento? Quizás sea un callejón proyectándose en abismos de interrogantes, o tan sólo sea un andar errante , tras venir de malas ganas, pateando las sombras de una suerte cada vez más lejana.
-No lo sé, pero de seguro habrá otros...
Torbellinos de luces incandescentes, pálidas, nocturnas; el fuego del astío urbano, o los ciudadanos del silencio voráz, infrahumano; trabalenguas y acertijos en comunión dando trancos y adentrándose en iglesias abarrotadas por las inconfundible soberbia de los iconos sangrantes en delirios de santidad o de profetas.
¿Conjugar la eternidad de la belleza en el ojo vacuo de los anales sin memoria; o en un mundo que no va con perdonar las distracciones, los excesos, los míticos estertores, las opacidades y la nada?
En fin: Todo es fuego, polvo y nada.
Las paredes
Las paredes de la ciudad se ruborizan al alba saben de las vigilias de neón de las palmadas policiales asesinas de sombras fugitivas de las veredas sucias que acunan la miseria de los perros garrapatientos, bajo el sol
ellas son testigos de los amores que llegan a su fin en los orgasmos del amanecer entre los árboles, de las acequias que destilan lágrimas de perdón fingido del crepitar de las hojas sobre las baldosas perdidas del trajinar sonámbulo de los esclavos de la libertad de los baldíos que ocultan violaciones entre sus escombros de las ventanas que escupen plagas de maldiciones de las tabernas que vomitan melancólicos borrachos contra los automóviles confesionarios de la cápsula infiel y de las calles que se adormecen ellas las paredes son las enemigas de los fusilamientos innecesarios el orinal de los excesos el rasca-lomo de las gatas floras el coro silencioso de un arte idiota y servil, y la fuente de inspiración de una conciencia que tarde y pronto su vacua trascendencia ha comprendido.
Dialéctica de lo imposible
Entre realidad y deseo, el cuerpo gira alrededor de un eje grávido y lejano, propiciando la secreta contemplación de no tenerla, de no sentirla, de conjugar todos juegos y los espacios acotables, tras venir de cobrar conciencia de la implacable ausencia que del todo hace un reflejo inaprensible, en una dialéctica de lo imposible.
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Publicado en oscar navarro el 30 de Noviembre, 2005, 13:24
por alejo69
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CAPSULA / Ramiro Tapiz y Oscar Navarro
concavidad balsámica en ella tres triángulos tornasolados y una bolita japonesa. Tintineo, embosco la decisión se reinicia el ciclo permanente el despellejar quebradizo en la matriz del pensamiento.
Ramiro Tapiz
Seco como un esqueleto en el desierto bajo el sol.
La extraña luz de las aves negras en danza.
Oscar Navarro
.... Absoluta fluidez de la lengua; espanto temprano rígido deber anhelo.
Radocápsulas; que se disuelven en la vulva pringosa. Eso pido.
.... En la penumbra las sombras y sus cuerpos como mujeres mudas que no gritan.
Han callado. Han rendido la conmoción.
...... ¡Quitina, he bebido tu azucar!
Deformo hasta endurecer sin olvidar el jarabe inicial.
Un sol recién nacido es la imagen de la materia acertada.
Pronto vendrá un enjambre a devorar el tiempo.
.... Tácito destino el humano viaje.
Un lenguaje diminuto lo comprende.
.... Chistido voluntario caparazón con perlas incrustadas juegan la adivinanza.
Guia la razón el destino del árbol.
La humanidad adeuda comprensión. Clorofilas eternas.
Las arcillas no cambian hasta después de muchísimo tiempo.
Arenas finitas del reloj.
.... Sangres extinguidas dejan fuertes formas osadas.
Tres soles que disputan un cielo.
.... Juguete neutro reflejo temporal adentro prisionero.
Océano que ocupa los espejos.
E inunda las concavidades de ébano.
El pasajero brillo mecánico quiere hablar.

TEXTOS extraídos del libro CAPSULA
Ramiro Tapiz / Oscar Navarro
Q editorial, 2003 / Mendoza, Arg.
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Publicado en Ernesto Simon el 30 de Noviembre, 2005, 10:14
por adrian campillay
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Maleficios modernos
Le enseñaron la traición como una de las formas de la verdad, como el modo más fácil de encontrar la luz que nunca le fue afín. Días y noches, y más tarde semanas completas, lo empeñaron en una sola obsesión: encontrar el camino que lo lleve a la felicidad. Pero había tomado un mal camino, muy malo, el que le indicaron sus antecesores, delincuentes de mala muerte que terminaron sus días en una cárcel del sur. Bien al sur. Donde las figuras casi no proyectan sombra porque los días son todos grises.
Aprendió que una puñalada artera es la forma más sencilla de hacerse respetar. Los bares de los suburbios modernos fueron su guarida. El sitio perfecto para demorar la vuelta a un hogar que nunca tuvo del todo. Suburbios modernos, ya no de dominio de guapos y malevos, sino más bien tierra de nadie, como todo lo contemporáneo.
Una noche calurosa y quieta decidió abrir fuego en una taberna de poca monta. La vida lo había enfrentado a un hombre más furioso que él. La primera bala erró su suerte. Cuando iba a disparar por segunda vez, sintió un ardor en la boca del estómago. Sospechó que la muerte no se haría esperar. David Mc´Dilon, el hombre que nació al sur, cayó al suelo, víctima de una bala rápida, más rápida que su vista y que el reflejo del que alguna vez hizo alarde.
Mientras todo se nublaba, y él caía, pensó: soy el hombre más malvado de este siglo, ¿entienden?, no van a terminar conmigo dos balas de mala muerte.
La silueta se desploma en cámara lenta, ese viejo recurso del cine y de la muerte, y sus huesos tocan por fin la música predilecta de los asesinos. Traigan a un regimiento si es que quieren terminar conmigo, porque de lo contrario no van a derribar a este roble que ha crecido al sur. Mc´ Dilon sintió la anestesia infalible de la bala dentro de su cuerpo. Soy David Mc´Dilon, el hombre que nació al sur, bien al sur, donde las figuras casi no proyectan sombras porque los días son todos grises. Creyó que las palabras salían de su boca desgarradas, en un grito poderoso, que todos en la taberna escuchaban.
Luego la ambulancia, sirenas, luces rojas revoloteando en la espesura de la noche, y gente alrededor murmurando naderías. Un médico de hospital terminó con el ardor interior. Sacó la bala, y lo curó. Ocho días más tarde, David Mc´Dilon estaba agradeciéndole al hombre bonachón y viejo, de estatura baja, que le había salvado la vida.
Malbran, el hombre resentido que quiso matarlo, buscó la manera de llevarlo al final de su camino. Consultó a una pitonisa que se había dotado de alguna fama después de haber pronosticado la muerte del capellán de Ñacuñán, un pueblo cercano a casi todas las ciudades del mundo, donde nunca pasa nada, o, mejor así, casi nada.
La pitonisa le pidió una foto de su enemigo y preguntó por qué lo odiaba tanto. Malbran la miró con desprecio. David Mc´Dilon mató a mi hermano, lo mató por dinero. Alguien lo contrató para que él lo mate, ¿entiende usted eso? Cuarenta y cinco, tal vez cincuenta años de rencor se alojaban en la mirada de Malbran.
La pitonisa asintió. Entendió el odio y el pedido de aquel hombre. También entendió otras cosas que sólo descifran aquellos que alguna vez conversaron con la muerte.
Malena hizo poco, tal vez nada. Acudió a maleficios modernos que antes nunca habían fallado. Invocaciones y prácticas oscuras, que matarían al propio demonio, cayeron sobre la foto y el espíritu de Mc´Dilon. Pero la fuerza, el azar, o tal vez la suma de ambas cosas, hicieron que nada de todo esto acabara con el hombre nacido en el sur. Los males no surtieron efecto y David seguía vivo a pesar de los artilugios que la mujer intentó asestarle.
Se sabe que el destino suele ensañarse con las personas sin suerte, y que la vida es más dura para con los que nacen en las orillas de una ciudad cada vez más furiosa y centrífuga como ésta, que todo se traga y todo lo extermina. Los caminos de David Mc´Dilon y Malbran volvieron a cruzarse, tal vez porque los dos así lo quisieron. Y como ambos buscaron un final, puede ser que el destino no tuvo nada que ver con esto.
Otra vez se trabaron las miradas de odio. Ahora se revelaba el rencor inmemorial que había hecho cada vez más agrio el pasar de estos hombres. Uno de los dos saldría muerto. Ninguno iba a correr el riesgo de dejar con vida al enemigo. Uno caería. El otro seguiría arrastrando para siempre el amargo estigma de ser un asesino.
Y así fue. Es así como terminan estas historias acaecidas en suburbios modernos, ya no de dominio de guapos y malevos, sino más bien tierra de nadie, como todo lo contemporáneo.
Uno sintió que estaba vengando a su hermano asesinado. El otro pensó que era el hombre más malvado de este siglo, y que no iba a terminar con él una bala de mala muerte. Y también recordó que tendrían que traer a un regimiento si es que quieren terminar conmigo, porque de lo contrario no van a derribar a este roble que ha crecido al sur. El ruido del disparo y el olor a pólvora se apoderaban de la escena.
Esta historia no ha sido contada antes, sin embargo es conocida por muchos en Ñacuñan City y en algunas ciudades aledañas. Nadie cuenta quien de los dos cayó, porque es mejor así. Lo que se olvida, se muere; y casi todos quieren olvidar aquellos días de furia ocurridos en un lugar lejano ubicado al sur. Bien al sur, donde las figuras casi no proyectan sombras porque los días son todos grises.
Extraído de "HOMBRES MODERNOS". Autor: Ernesto Simón. Ediciones EL NISPERO, 2005.
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Publicado en General el 30 de Noviembre, 2005, 9:55
por Luis F. Cabrera (desde Tilcara)
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Argentina - Despojos y atropellos en Tilcara, Jujuy y quien sabe cuantos otras tierras que desconocemos.
ARGENTINA Quebrada de Humahuaca Quebrada de Humahuca -Jujuy. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Todos los que puedan escuchar: Esto nos llega de Tilcara.- Por favor, reenvíenlo a todas las direcciones de mail que puedan, para hacer el suficiente barullo que quite la impunidad que las distancias y el olvido dan a todos estos salteadores y "colonizadores".
"Estimados Amigos de Red Latina Sin Fronteras: Mi nombre es Luis Fernando Cabrera, soy tilcareño y estoy muy preocupado por lo que nos está pasando, desde que se declaró Patrimonio de la Humanidad,Tilcara está sometida a este despojo de tierra, ya nada es como antes. En estos últimos días aparecieron gringos, hippies con tatuajes (perdón por la expresión), con papeles de compra y venta de tierras, están usurpando canchas de fútbol, quintas, cercando lugares que siempre nos pertenecieron, aduciendo a que son de ellos, sacando a gente humilde sin piedad. Son tierras con historia, con más de 500 años que fueron nuestras. Hoy todos extraños están ocupando Tilcara, construyendo hoteles, la inseguridad está creciendo, ya no podemos salir a la calle, no podemos dejar las puerta abiertas, como siempre lo hacíamos... Gente que vivió toda su vida, sembrando, criando ovejas, hoy está siendo desalojada por estos gringos con plata que con un papel de compra y venta falso, nos quieren quitar lo poco que nos pertenece. Los tilcareños necesitamos ayuda, que se investigue todo esto, ya no aguantamos más, queremos que se vaya toda esta gente extraña.
Les pido encarecidamente y con el corazón humilde que tenemos, nos ayuden. Nosotros no podemos hacer nada contra este aparato más poderoso que nuestra simpleza de ser tilcareños. Estos son algunos de los datos graves y preocupantes: Sabina Gregorio, Albina Gregorio, Leonarda Gregorio de Alfarcito, terrazas de cultivo legadas por los incas, están siendo depojadas por la familia Alvarez Prado (terratenientes). Calle Sorpresa de Tilcara, familia Flores Olmos, despojada por Alvarez Prado, después de 85 años de mantener una tierra. Comunidad aborigen de Villa Florida: están siendo despojados, Zambrano (gente extraña), comunidad del Huasamayo: ya fueron despojadas varias familias, y hoy nos quitan la cancha de fútbol donde juegan 600 deportistas del pueblo.
Club Atlético Terry despojado de una tierra para el deporte por personas desconocidas que compraron en esta semana estas tierras a quién sabe quién, y el lunes 9 de mayo fueron alambradas y cercadas.
Barrio Usina: familias enteras están siendo despojadas de sus tierras por terceros. Todos estos vienen con papeles de la ciudad. ¿Qué podemos hacer?, ya no hay justicia para nosotros, ¿qué pasará mañana en Tilcara?, toda esta gente nos maltrata con palabras tales como "coyas", "negros sucios", etc.
Palabras improducibles. Gracias por Difundir esta grave preocupación.
Un Abrazo enorme y un sincero saludo desde Tilcara - Jujuy - Argentina."
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Publicado en Adrián Campillay el 30 de Noviembre, 2005, 2:26
por alejo69
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CARNE DE CAÑON 2004/2005 (poesía inédita)
Sobre la fragancia de esta ciudad
doy fe
no haber vivido
más que horas
sin retorno
lugares sin recuerdo
recuerdos sin personas
a mi alrededor
la memoria
hiere
en cada clavo
la sustancia
de una mentirosa
cristiandad
campanadas
de las que huyen
los pájaros
y un castigo
sonámbulo
golpeando las puertas
—¿qué habrá en esa voluntaria
e involuntaria aceptación
del sometimiento? —me pregunto.
mientras me alejo no para siempre.
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Todo animal desconoce su límite.
La lucha es vivir o morir.
Elegir un rito. Cancelar
la respuesta programada.
Aunque exista la jaula del futuro
y hasta su alma
sea
prisionera
del tiempo.
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cuerpos que por fin huyen
recogen sus huesos para no huir
sin lo poco que les queda
el ruido de huesos al caer
y la esperanza
colgando
de uno de esos sonidos
secos.
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me gustaría mirar el barrio y decir
su luna todavía puede estremecerlos.
hay poesía en su manera de morir.
.....................................................................
y el cuerpo sin nombre es una l e j a n í a .
Hay un hombre que siempre se es.
va en la sirena de un barco.
sonido despedazado.
inquieto y triste en ese desencuentro
naufragio sin tormenta que hay en los años
en puertos a donde nunca se vuelve
o aquellos en cuya sombra amanece
siempre lejos
y sin rostros.
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Cae lo oscuro.
Llueve en la calle.
Sobre la redonda agonía del mundo
está tendida la claridad.
Me inicio en la noción
de una podrida sala de pensamientos
pero cuya boca de niño grita ahogada
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