Publicado en Adrián Campillay el 22 de Junio, 2006, 14:43
por adrian campillay
|
DESIERTO EN OTOÑO
1. caída caídas en las fronteras del yo el beso de fuego de la tierra su virgen puta su adentro
si no miramos a los ojos de la noche su sueño nos traiciona su pasión se hiela y en la cola del cine caemos fulminados
no sé, el pensamiento me confunde a veces quisiera confiar sólo en mi suerte]
pero qué es la suerte? sino el pensamiento y sus desvirtuaciones] el pensamiento y sus fábulas caídas en las fronteras del yo sueño y realidad reunidos los límites y delimites encerrados en una misma pregunta el cuerpo como país y extranjería
sus hilos sin pies ni sombra.
2. reunión caminos por donde la sombra duerme después de una noche de sangre]
los parientes reunidos alrededor del almuerzo el pueblo reunido en esa figura, ese espejismo.
3. futuro cartas a ella y al fondo de las cosas los libros se apilan y así no son sino cadáveres sin descansar.
ojalá sucediera ahora el asesinamiento y la cordura unidos en un hilo sin lamentaciones sobre las ciudades que amamos cuyo recuerdo nos lastima.
de esa manera el tiempo dejaría su pasado sin esperanzas
hacia el vecino porvenir sin mentiras.
4. horizontes luminosos alrededor de mis hijos juego aunque ya he sido desterrado de la niñez sus miradas son naves sobre las ciudades que abandonaré porque ¿quién no quiere irse y abandonar así el huevo de sombras?
sólo ese país existe en ellos para mí
y en estas palabras huecas que escribo
si volviera a nacer buscaría sus luces en la noche.
5. país dentro lugares en las fronteras del yo en donde es posible descansar cada clavo es una herida abierta y cada persona un clavo debajo de cuya lanza la suerte tiene dientes
y así muerde.
6. soledad fuera nadie hay
en este encuentro
la suma de las heridas arroja destinos implacables hace mucho abandonaron los parajes del amor los sobrevivientes la guerra sirvió, sin duda, para ausentarlos.
sin embargo el pulso continúa y aunque la fama hace prisioneros debajo de cada cuerpo hay un alma
un alma que espera, tal vez, y eso no es mucho y tampoco es poca cosa.
7. contemplación vacuna y cada poeta cada músico cada rey del guante
está en su casa ahora peleando con estas palabras.
de la estufa sólo emana el fuego de la costumbre. las navidades y las fiestas del vino. cada uno en su copa se ahoga o ve el río enorme pasar.
sobre el autor
más textos de adrian campillay
|
Comentar |
Referencias (0)
Etiquetas: momo, poesía argentina, poesía sanjuanina, adrián campillay, ojo del sur, arte y literatura