RUBEN AMAYA (Tucumán, Arg.)

Publicado en Ruben Amaya el 12 de Septiembre, 2006, 15:04 por adrián_campillay

Dibujo: Mariela Moreno (San Juan)

los poemas que jamás escribimos
 
como un presagio
juguete de una rueca delirante de urgencias
alguna noche reclamo en el incendio
refugio en la voz de un amigo
 
frente a su puerta aspiro una grave alegría
que ronda la tristeza
expiro las vergüenzas las muertes sin rescate
las sombras que me acechan
al dorso de mis sombras
 
atravieso sus puertas y me envuelve
un fuego de caminos
un diálogo de sueños
un múltiple monólogo
un silencio de música
un coro de silencios
 
la casa se llena de luces y fantasmas
Miguel Hernández pasea por la sala
las mujeres que amamos
golpean las ventanas
los poemas que jamás escribimos
y la sangre que vuela astillada y filosa
al tuétano del hombre

lluvia
 
llanto gris de madrugada
golpeando nostalgias la lluvia interpreta
eléctricas danzas de tristeza y chapa
 
el trueno furioso
interrumpe un monólogo de llaves
y urge el paso de náufragos nocturnos
 
¿adónde irán los pájaros en las noches de lluvia?
¿en qué barrio insomne de lunas amarillas
atrapados de julio en el bar más oscuro
dos deshabitados compartirán cenizas?
 
¡qué delirio de angustia la lluvia sin abrigo!
con las puertas cerradas y los ojos abiertos
con las manos calladas y el futuro esperando
con la mesa vacía y los niños llorando
 
¡qué tristeza inmensa
ver a la intemperie dueña de la calle!
 
y el viento que pasa
                  diapasón de un llanto

hogueras
 
alguna desesperanza me ganó la mañana
puso un viejo silencio en la distancia
que va desde el umbral de mi casa
hasta los pasos de alguien
               que no viene a buscarme
 
al vestirme sentí a la soledad
husmeando mis zapatos
revolviendo con dedos amarillos
sus heladas astillas en mis párpados
 
naufrago entre papeles oscuramente blancos
me apuñalan las palabras por las sombras
para ahogar el grito que perturba mis manos
 
entonces la escalera repite fuertes pasos
llegan compañeros con su oficio de hoguera
me pongo el viejo compromiso y la mejor tristeza
y salgo a andar la vida y renacer con ella