REMEMBER por Silvina Vinzio
Publicado en General el 11 de Agosto, 2009, 20:50 por adrián_campillay|
Fotografía: Ariel Dávila 11 de Septiembre de 2001 Somos los pájaros de fuego somos los mensajeros del mañana somos el punto y aparte vamos a romper los cristales con la sangre del mundo. Vamos a regar el universo de cenizas vamos a tomar el timón de la vida de todos y la vamos a estrellar contra la conciencia de unos pocos para que se liberen de cadenas unos cuantos y tiemble de terror el resto. Esta es la lección que vamos aprendiendo, tú me matas en silencio, yo te mato con estruendo, tú me matas en inglés, yo te mato en silencio, pero nos matamos prolijamente, dedicadamente, quirúrgicamente, extirpamos de la especie lo que se nos antoja que no encaja. Subamos a encontrarnos en el cielo yo termino mi whisky en el aeropuerto mientras tú subes por el último ascensor a las nubes, yo voy en la cabina negra mientras tú pides café negro en el piso ochenta y siete, prepara tu pañuelo blanco para que vengan los ángeles por ti, prepárate para saltar porque mientras subimos, ya estamos muertos. Vamos llegando, vamos llegando, allá vienen allá vienen, ya llegan los pájaros de fuego, te amo, te amo tanto, te amo como Dios manda, por eso voy a matarte en nombre de las Sagradas Escrituras, por eso te mato de hambre por los siglos de los siglos, por eso pongo mi bolsa de monedas de oro para comprarte mi esclavo, por eso te conquisto y te clavo mi crucifijo en la frente, y escupo a tus dioses, incendio tus libros sagrados y violo a tus hijas para que nazca la nueva estirpe de sangre confusa y confundida, para que seamos todos una misma masa informe en la fosa común de la sangre condenada, en las prisiones de los señalados y en la mesa de disección de los laboratorios del Averno. Porque te amo voy a limpiar con tu pellejo la suciedad del planeta, para que aprendan los demás a no ser negros, ni amarillos, ni judíos, ni rojos, ni yankees, ni jamaiquinos, ni sabios, ni poetas, ni guerrilleros, ni homosexuales, ni obreros, ni reaccionarios, ni genios, ni pobres, ni enfermos, ni mendigos, ni santos, para que aprendan. Tu hijo acaba de ingresar al kinder y estallan sus oídos con la monstruosa estampida de nuestro encuentro, aún no sabe que caemos sobre él pulverizados, que lo cubrimos de estiércol y de furia, que le dejamos caer toda la muerte sobre su cabeza, porque no hemos entendido nada de nada, porque no conocemos otra manera. |

