JORGE TEILLIER / Chile (1935-1996)
Publicado en General el 6 de Mayo, 2011, 11:52 por adrián_campillay
![]() OTOÑO SECRETO
Cuando las amadas palabras cotidianas Cuando la forma de los árboles
Y tú quieres oír, tú quieres entender. Y yo te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes. Lo que escribo no es para tí, ni para mí, ni para los iniciados. Es para la niña que nadie saca a bailar, es para los hermanos que afrontan la borrachera y a quienes desdeñan los que se creen santos, profetas o poderosos. CUANDO YO NO ERA POETA Cuando yo no era poeta por broma dije que lo era. Yo no había escrito ningun verso pero admiraba el sombrero alón del poeta del pueblo. Una mañana me encontré en la calle con mi vecina. Ella me preguntó si de verdad era poeta. Ella tenía catorce años. Esa vez llevaba un ramo de ilusiones. Despues una anémona en el pelo. La tercera vez un gladiolo entre los labios. La cuarta vez no llevaba ninguna flor, yo le pregunte el significado de eso a las flores de la plaza que no supieron responderme. Ella había traducido para mí poemas de Ferdinand von Saar. Yo no le dí nada a cambio. No quería desprenderme ni de una hoja de cuaderno. Sus ojos disparaban balas de amor calibre 44. Eso me daba insomnio. Me encerré mucho tiempo en mi pieza. Cuando salí la halle en la plaza y no me saludo. Volví a mi casa y escribí mi primer poema. EL VIENTO DE LOS LOCOS Sopla el viento por las calles. El viento de los locos. El viento de los locos. Las brujas hacen que enciendas fuego en la chimenea al mediodía del pleno verano, los niños descalzos abandonan en el atajo sus morrales de piel de conejo y no volverán más a la escuela. Tú ya no distingues una garza de un halcón. Esta noche sopla el viento norte, el viento de los locos y tú recuerdas a las bellas de otros días que ahora se pasean insomnes por los corredores de tristes pensiones sin siquiera pensar en hacer el amor: María, Ana María, Mariana, María Antonia. Nadie te va a mostrar como florece la higuera. Ninguna niña te llevará de la mano para que despiertes junto a las pimpinelas. Nadie puede ayudarte: ni el canto de los escarabajos ni la brújula de los girasoles. El viento te lleva a una isla desierta donde nunca llegará un arca ni construirás una canoa. Sopla el viento de los locos y hace que tu cerebro se llene de agujeros por donde entra el vino que te hace soñar en trenes de los cuales eres el unico pasajero que parte hacia lugares donde cuchillos y tijeras trabajan todo el día en tu corazon. Pág. Principal EL MOM O POESÍA Pág. principal EL OJO DEL SUR EL SODEADO |


