Adrián Campillay


TROVADORES DE PIEDRA / Adriàn Campillay

Publicado en Adrián Campillay el 28 de Noviembre, 2012, 13:37 por adrián_campillay

AUTORETRATO OBVIANDO LO HORRIBLE / por. adrián campillay

Publicado en Adrián Campillay el 18 de Noviembre, 2009, 13:03 por adrián_campillay
Fotografía: Alberto Román
...

En la ciénaga de la vida de los otros

me contagio de niños

uno por uno han perdido a los hombres que pudieron ser,

sal y misterio en piedra

guardan cosas crecidas al revés, hacia la muerte

y como la muerte               descartan todo lo nacido.

 

                Soy buscador de lo vivo.

 

Sueños ocultos de las cosas se revelan

en quien no ha podido soñar jamás

y duerme por primera vez

ocultándose de las sombras

de los edificios.

 

Despierto palabras

e ignoro sueños

inventados por ellas para mí.

Por eso escribo, sin escribir siquiera

y sin conocer todo lo oculto digo la verdad

de lo que para mí               es la mentira.



SOBRE EL AUTOR


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NO FUI ANTONIN ARTAUD por adrián campillay

Publicado en Adrián Campillay el 17 de Septiembre, 2009, 1:16 por adrián_campillay

Antonin Artaud

No vi al ángel,
que un dios mandó para matarte,
por miedo a no existir.

.

No tuve ojos rojos
ni mirada piedra
ni la mano sangre
ni la boca espanto.

.

No arranqué palabras
de mi corazón
en la eternidad, en la muerte,
en los pájaros.

.

No respiré un cadáver
en fumaderos de opio
ni fui cadáver
respirado
y comido
por la soledad;
no escuché el silbido
de los perros
de los trenes
y el de mi propia mente
no lo escuché.

.

No lastimé mi mano,
con la cruz
(en un tranvía)
para ser Cristo.

.

No cumplí los dieciséis
en un manicomio francés,

.

ni siquiera nací en Francia
y mi padre no fue un poeta
que descomponía las flores
porque eran hipócritas.

.

No llevé poemas de celda en celda
(a través del muro)
con la confianza
de un animal
sin razón.

.

No me suicidé cien veces.
Ni fui donde los puertos
para oír las prostitutas
llorar los barcos
y el advenimiento
de una humanidad
hacia los muelles
y hacia el olvido.

.

No fui expulsado
de todos los países;
cada vez, hasta mi Patria:
extranjero del hombre.
.

No estuve en Sierra Madre
viviendo como indio,
ni aprendí que eran poetas,
porque sus esqueletos brillaban
en la oscuridad de la historia.
No viajé sin mapa
por cementerios olvidados,
ni parí un dylan tomas.
No vendí mi alma a la imaginación,
para que otros pudieran ver.

.

En la cúspide de fuego
que arrasó con mi país,
no escribí sin ojos
ni supe que eras vos

cada uno de esos locos

que entregaron la vida.

.

sobre el autor

(del libro LAS FLORES SECRETAS (1987/1991) Ed. LA PIEDRA EN LA HONDA 2004)

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de "TROVADORES DE PIEDRA" por adrián campillay

Publicado en Adrián Campillay el 29 de Julio, 2009, 0:18 por EL MOMO POESIA

Fotografías: Alberto Roman / A. Campillay

puse una puerta
en el poema
para que una palabra
pudiera abrirla          y matarlo.

.

¡no resultó!

.

todo en él
sigue vivo

.

y ahora

.

me persigue un cuchillo.

ojo de la primavera
¿cuándo me crecerán las hojas?
¿y el otoño, cuando me tendrá miedo?

.

soy el día que se avecina

.

¡dame una manzana!

.

árbol de la desdicha.

BARRIO MUDO (mis colegas)

.

salgo a la calle

me persigue un cuchillo.

el comisario de mi corazón

tiene la culpa, pero nadie habla de "eso"

mientras el cuchillo me pisa los talones.

en los insólitos paraderos de mi ¿despreocupación?

como si la muerte fuera una palabra

y el poema la tumba

en el cementerio de la literatura.

el barrio de los callados que hablan.

.

SOBRE EL AUTOR

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SALIDA (por adrián campillay)

Publicado en Adrián Campillay el 19 de Agosto, 2008, 21:55 por adrián_campillay

1.
todos duermen

mientras respiro

bebo un café tras otro

un libro tras una ventana
una ventana cerrada
otra abierta
una birome que escribe con sangre
frases y dibujos
en un piso imaginario
un piso a un paso del abismo
a un paso de la cama
los perros ladran toda la noche
son perseguidos —como yo—
por voces que nos sobresaltan en sueños
o en las colas de las interminables farmacias del mundo


hasta donde se pierden los cerros la voz de los perros
acompaña a los cantores de la noche.



2.
antiguo pueblo de mis ilusiones.
caballo de mis sombras.
ropavejero hundido en las antigüedades desusadas de la niñez.

por vos muerdo todavía las manzanas
amo a las muchachas redondas y largas.
viejo cantor afino con los ríos mi voz y mi pensamiento.


3.
ladra perro de mi corazón
no es noche, sino ladrar
la luna una pregunta.


4.
al encontrar mi propia puerta
abrí mi corazón y mi guerra.
amo
con el odio en la ventana

por eso puedo descansar

en estos versos

que no hacen más que llorar riendo.


6.
de la calle hasta lo que era
sólo una edad
me separa

libro como un barco.

cada hoja
ojo de la primavera
no tengo invierno.

canto que canta acompaña los huesos.

SOBRE EL AUTOR

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adrián campillay RIO ADENTRO

Publicado en Adrián Campillay el 31 de Agosto, 2007, 1:36 por adrián_campillay

dibujo del autor

río adentro

1.
cada paso del dolor
es un camino
sin salida en el tiempo
arruga de la tarde
en cansado rostro de los días

la pregunta sin luz en el fondo del corazón herido.


2.
sin querer el cielo nos aplasta
la tierra se abre boca de lobo
desamorada figura o montaña donde me pierdo

hacia la soledad sin sentido

es así niño que muere
voz arrancada

grita, dentro de mí.


3.
y cada espina,
es un camino.

hoyo en la figura del tiempo
soledad del barro y la piedra
juventud lunar.

4.
el dolor naufraga sin querer
no puede ser totalmente nuestro
atraviesa los puentes entre las personas.

así el agua del día lava la sed nocturna
las sábanas huelen a miel y sangre
el desayuno descansa junto a las naranjas y los panes
inútiles
se amigajan
contra pezones luminosos.

sin doblarnos tocamos el suelo
la voluntad es el oro la empresa el alma
y siendo niños
recordamos
lo que va a pasar

¿por qué es así el tiempo: río arriba?
¿y los árboles?

no pueden protegernos
sólo oyen pasos
voces
de los pasos ciegos
ánimas del amor incomprendido
entre las palabras del futuro
y la montaña hundida en el horizonte.

....

SOBRE EL AUTOR

PATRIA / por Adrián Campillay

Publicado en Adrián Campillay el 30 de Marzo, 2007, 2:12 por adrián_campillay

El equipo de EL MOMO POESIA en homenaje a los detenidos, desaparecidos y asesinados durante la última dictadura militar en Argentina. A 31 años del golpe de estado de 1976.

PATRIA

Entonces la Patria
fue también la calle donde estuviste solo
el aire de las guitarras silbando despacito
un sonido que se arrastraba

mujer que iba a dar a luz
y sólo tenía dos manos negras de clausura
dos manos ciegas
con dedos y uñas y ningún color
ninguna voz amiga
porque la Patria fue también los muertos
las tumbas sin nombres
los hijos inconclusos
de una mujer abandonada
los sueños fusilados
de una generación de pájaros
cuyo número no cabía
en la combinación de los candados

ni en el dorso de los cheques

ni en las partidas de defunción

ni en un poema.

Adrián Campillay (del libro "Acusación" 1989 - inédito)

SOBRE EL AUTOR

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AGUALUZ / VIENTONADIE

Publicado en Adrián Campillay el 9 de Febrero, 2007, 20:29 por adrián_campillay

mostradores de la piedad
¿cuándo acabarán?
vidrieras de la súplica.

el ciego vende
su curiosa cualidad de desgraciado.
corderos degollados ¿cuándo gritarán?
digo, verdaderamente, no como niños sacrificados.

¿y la poesía?     
ese cuchillo  
¿cuándo será?

Ilustración: autor desconocido (tomado de la web)

Poema siquiátrico

Repentinamente muerto
me envolví en una sábana de envenenadas flores.
Soñé aquella vez con oscuros, largos hospitales,
y otra vez tuve un sueño atravesando el aire.
Doctor! Dónde estás doctor?
Desde que lejano agujero te escurres
como un espíritu.
Con qué aguja de pájaros
me volarás la cabeza esta tarde?
Repentino. A través de mí.
Camino hacia atrás,
hasta mi alma:
la luz del cadáver.
Pero Doctor!
Dónde estás doctor?
Con qué lupa
mirarás esta vez mi ojo
para culparme?
De qué lugar vacío de tu corazón
obtendrás la regla de sangre
para medir la intensidad del grito aplastado
en la pared principal de mi pensamiento?
Y dónde te esconderás.
Cuando brille —aunque sea una sola vez—
la luz del cadáver?

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SIESTA EN EL DESIERTO

Publicado en Adrián Campillay el 26 de Octubre, 2006, 14:45 por adrián_campillay

Adrián niño (1972)

siesta

por ahí va mi amor en sombras
mordiendo plegarias que el día traga
puñal tras dentellada de agua.

olvidos que la belleza transforma
en augurios
patios
donde la luna duerme
y es mordida manzana

¿quién habitó en mí

hasta separarme

de niño que fui,


por qué creo en sombras?
los lagartos
esta siesta
vienen a bailar conmigo

ellos son tristes
y yo

en mi intento
extraño la vida en tus aguas
en tu río enorme
navegaciones que conducen
a la razón de la vida

hoja en el tallo de mi osamenta que vuelve
como la primavera simiente
en las paredes de la savia y la sequedad

las dos almas de una misma pregunta.

Adrián Campillay / 2006

RITUAL adrián campillay

Publicado en Adrián Campillay el 2 de Octubre, 2006, 15:21 por adrián_campillay

Dibujo: Mariela Moreno (para EL OJO DEL BANDONEON -tango en cuatro actos-, libro al que pertenece el texto)

Voy hasta la forma raída de mis huesos
me levanto de la cama envuelto en mi cuerpo

ungüento de madre me sostiene

me lleva por calles donde me contagio de pena

me doy vuelta como un guante en la soledad de mis pensamientos

he muerto sin morir,
he regresado,
soy hijo sin pies y camino en mi cabeza enferma
doy rondas en mi celda de huesos
así la historia desaparece

me quedo completamente solo sin poder verme a mí mismo

sentado mientras todo pasa, el tiempo, la muerte,
el hambre golpeando las puertas o derribándolas a patadas
las visiones de ciegos desesperados en la luz
y no es otra que fuego y nos mata

es por eso al entrar a mi cuerpo recojo cenizas
cuyo destino no es el mar,

ni el viento,

sino el desierto de las palabras.

...........................
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EL OJO DEL SUR

CREEME

Publicado en Adrián Campillay el 15 de Agosto, 2006, 15:00 por alejo rives

...............................................................

Lleno de pájaros      Arthur Rimbaud
pasó la noche en mi cuarto casi sin reír.
Le faltaba una pierna y no sabía qué
hacer]
no tenía dinero para una cerveza.
Telefoneó a Londres pero Verlaine
no estaba allí
y se puso triste
muy triste
tan triste
que escupió una sortija
como el anillo del Capitán Beto.
Más tarde los árboles
se pusieron azules
— la calle murmuró—
y la lluvia hizo crecer plantas extrañas y
mágicas con grandes hojas

de las tapas de los libros,
del fondo de las botellas
—de esas que tanto gustan
a Arthur Rimbaud,
según me dijo—

A las seis de la mañana
preguntó donde estaba el baño
—en francés lo hizo, mientras
se ponía verde—
se llevó mi pipa
y en medio de una gran bóveda de
electricidad]

se fue con los pájaros de las ventanas

sin decir palabra se fue

sin dejar rastro.

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Adrián Campillay (DESDE EL DESIERTO)

Publicado en Adrián Campillay el 22 de Junio, 2006, 14:43 por adrian campillay

DESIERTO EN OTOÑO

1. caída
caídas en las fronteras del yo
el beso de fuego de la tierra
su virgen puta su adentro

si no miramos a los ojos de la noche
su sueño nos traiciona
su pasión se hiela y en la cola del cine caemos fulminados

no sé, el pensamiento me confunde a veces quisiera
confiar sólo en mi suerte]

pero qué es la suerte? sino el pensamiento y sus
desvirtuaciones]
el pensamiento y sus fábulas
caídas en las fronteras del yo sueño y realidad
reunidos
los límites y delimites encerrados en una misma pregunta
el cuerpo como país y extranjería

sus hilos sin pies ni sombra.

2. reunión
caminos por donde la sombra duerme después de una
noche de sangre]

los parientes reunidos alrededor del almuerzo
el pueblo reunido en esa figura, ese espejismo.

3.  futuro
cartas a ella
y al fondo de las cosas
los libros se apilan y así
no son sino cadáveres sin descansar.

ojalá sucediera ahora el asesinamiento y la cordura
unidos en un hilo sin lamentaciones
sobre las ciudades que amamos
cuyo recuerdo nos lastima.

de esa manera el tiempo dejaría su pasado sin esperanzas

hacia el vecino porvenir sin mentiras.

4. horizontes luminosos
alrededor de mis hijos juego
aunque ya he sido desterrado de la niñez
sus miradas son naves
sobre las ciudades que abandonaré
porque ¿quién no quiere irse
y abandonar así el huevo de sombras?

sólo ese país existe en ellos para mí

y en estas palabras huecas que escribo

si volviera a nacer buscaría sus luces en la noche.

5. país dentro
lugares en las fronteras del yo
en donde es posible descansar
cada clavo es una herida abierta
y cada persona un clavo
debajo de cuya lanza la suerte
tiene dientes

y así muerde.

6. soledad fuera
nadie hay

en este encuentro

la suma de las heridas arroja destinos implacables
hace mucho abandonaron los parajes del amor los sobrevivientes
la guerra sirvió, sin duda, para ausentarlos.

sin embargo el pulso continúa
y aunque la fama hace prisioneros
debajo de cada cuerpo hay un alma

un alma que espera, tal vez, y eso no es mucho y
tampoco es poca cosa.

7. contemplación vacuna
y cada poeta
cada músico
cada rey del guante

está en su casa ahora peleando con estas palabras.

de la estufa sólo emana el fuego de la costumbre.
las navidades y las fiestas del vino.
cada uno en su copa se ahoga o ve el río enorme pasar.

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FOTOS de TITERES

Publicado en Adrián Campillay el 21 de Junio, 2006, 14:15 por adrian campillay

Fotos de titeres construidos por Mariela Moreno y Miguel Guerra, pueden verse ingresando a un reciente artículo publicado en EL OJO DEL SUR, blog miembro de la red EL MOMO. Para INGRESAR pulse AQUÍ.

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poesía del desierto

Publicado en Adrián Campillay el 19 de Mayo, 2006, 12:52 por adrian campillay

autoleyenda

sin querer entrar en la corriente de polvo
fui atrapado en el viento del desierto
me salieron espinas en la lengua
y ya no pude tragar
al costado de mi cuerpo fueron formándose cayos
verdes y amarillas pupilas de lagarto
el sol dejó de quemarme
y las espinas
las espinas me duelen todavía
pero ya no sueño con mi padre
sino con un cerro de barro anaranjado sobre el que
se pone la luna
por las noches el frío me hace quedarme mirando
las estrellas
mientras mi sangre guarda al sol
mi única esperanza
es que el viento gire para siempre


hasta la piedra. 

Adrián Campillay

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EL OJO DEL SUR / cuyo y poésía

TOMA UN CIGARRO

Publicado en Adrián Campillay el 25 de Abril, 2006, 12:15 por alejo rives

por Adrián Campillay

ACERCA DE LA GUERRA

Publicado en Adrián Campillay el 3 de Abril, 2006, 15:10 por adrian campillay

Sobre dos cuestiones quiero hacer hincapié para referirme a los hechos que se conmemoraron el pasado 2 de abril. Primero, acerca de los responsables de la aventura bélica que terminó por privar de sus a hijos a tantas familias argentinas. Sin duda la guerra iniciada por la dictadura comandada en ese momento por el asesino Galtieri, marca el último tramo de los crímenes cometidos a lo largo de los 7 años del llamado Proceso de Reorganización Nacional. Un manotazo de ahogado en el momento en que sus roídas estructuras se debilitaban y comenzaban a salir a la luz las atrocidades y las mentiras. Nuestros hermanos, chicos de 18 muchos de los cuales habían recibido apenas unos meses de instrucción fueron al campo de batalla dirigidos por cobardes torturadores, quienes daban instrucciones a kilómetros de distancia de los enfrentamientos y, como era de prever, tampoco dudaron a la hora de torturar a su propia tropa, tal como lo revelan los casos de soldados estaqueados. Esto sin contar el hambre, la falta de equipos adecuados y la abismal desventaja técnico-militar. Para cerrar esta primera cuestión, y como último eslabón en la cadena de los responsables de la matanza no debemos olvidar la participación de los Estados Unidos de América, quienes pusieron todo al servicio del imperio amigo, de la misma manera en que antes lo hicieran con la misma dictadura militar argentina en su (muy entre comillas) "guerra antisubversiva".

La otra cuestión es acerca de las victimas. Del pueblo argentino y las familias diezmadas por la guerra. Y sobre todo los combatientes que sobrevivieron a la larga noche de Malvinas, y trajeron consigo las incurables heridas, físicas, y también de otras muchas índoles. Sería importante reparar en la necesidad de una contención, en primer lugar material allí donde es justo y necesario. Una contención, y ya que aquí es imposible una completa reparación, que sea un puente, entre la memoria y el presente, sobre todo cuando la guerra sigue siendo entre los hombres moneda corriente, en otras partes del mundo. Reflexionar entonces acerca de los horrores de la guerra, por sobre el tema de la soberanía (más allá de la indiscutible justicia del reclamo), y extenderlo como preocupación por todos los que sufren los embates de la violencia militar en todo el mundo, sea probablemente hoy el primer paso para acercarnos a nuestras propias víctimas, a nuestra propia y particular tragedia.

Por otro lado, si miramos hoy los escenarios de la guerra a nivel mundial podemos advertir que quienes la sostienen son los mismos. Generales más, generales menos, siempre la banderita estrellada, y luego el cementerio.  

Adrián Campillay

SIGLO

Publicado en Adrián Campillay el 27 de Febrero, 2006, 16:53 por alejo69

adrián campillay, San Juan.

Ven a cantar esta noche,
Caracol de lunas.
El ojo que desmiente la ciudad,
Ven a llorar
Y a reír
Y a vomitar soble el pasto
Contaminado del Siglo;
Para que se valla
Se muera
Se cambie,
Se acabe de una vez.
Y ven a cantar
La loca canción de la blancura,
Con los locos pómulos rojos
De este barrio embrujado,
Ven, ven,
Vamos. No tengas miedo,
Ni ropas,
Ni dios. Una sola lengua 
Suave
Oxidará las joyas del mundo,
Una sola lengua suave y hermosa
Como un poema de Rimbaud
Acariciará las panzas
De los que han sufrido.
Ven, ven,
Vamos. Vamos a bailar
Esta noche, caracol, perro,
Ciudad; el ojo que
Desmiente, Caracol de Lunas.
Un millón de lágrimas
Desdentadas.

sobre el autor
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CARNE DE CAÑON adrián campillay

Publicado en Adrián Campillay el 30 de Noviembre, 2005, 2:26 por alejo69

CARNE DE CAÑON 2004/2005 (poesía inédita)

Sobre la fragancia de esta ciudad

doy fe

no haber vivido

más que horas

sin retorno

lugares sin recuerdo

recuerdos sin personas

a mi alrededor

la memoria

hiere

en cada clavo

la sustancia

de una mentirosa

cristiandad

campanadas

de las que huyen

los pájaros

y un castigo

sonámbulo

golpeando las puertas

—¿qué habrá en esa voluntaria

e involuntaria aceptación

del sometimiento? —me pregunto.

mientras me alejo no para siempre.

....................................................................

Todo animal desconoce su límite.

La lucha es vivir o morir.

Elegir un rito. Cancelar

la respuesta programada.

Aunque exista la jaula del futuro

y hasta su alma

sea

prisionera

del tiempo.

....................................................................

cuerpos que por fin huyen

recogen sus huesos para no huir

sin lo poco que les queda

el ruido de huesos al caer

y la esperanza

colgando

de uno de esos sonidos

secos.

.......................................................................

me gustaría mirar el barrio y decir

su luna todavía puede estremecerlos.

hay poesía en su manera de morir.

.....................................................................

y el cuerpo sin nombre es una   l   e   j   a   n    í    a .

Hay un hombre que siempre se es.

va en la sirena de un barco.

sonido despedazado.

inquieto y triste en ese desencuentro

naufragio sin tormenta que hay en los años

en puertos a donde nunca se vuelve

o aquellos en cuya sombra amanece

siempre                                      lejos                

y sin rostros.

...........................................................................

Cae lo oscuro.

Llueve en la calle.

Sobre la redonda agonía del mundo

está tendida la claridad.

Me inicio en la noción

de una podrida sala de pensamientos

pero cuya boca de niño grita ahogada

y nos naciera en toda el alma.

Y ya que                       toda la tristeza posible.

Si dolieran los ojos al mirar, sería poco.

Este dolor tiene la altura de un siempre.

O de un nunca.

..............................................................................

Soñando despierto

sentado a esta calle

pienso

vuelvo

a la niñez

pan de los días

¿cuándo cambiarás?

¿o serás

siempre

sonámbulo

estertor

en tripas

huesos que la noche trae para siempre?

el mismo sueño vuelve

pero sólo ahora son perversas mis intenciones

mi piel ha mutado el pan es piedra

y permanece

hace tiempo el almuerzo fue cancelado

a éste le siguió desayuno de lágrimas

la alegría volverá

sentado

aquí

no he vuelto

sino que

sigo

despierto.

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LAS FLORES SECRETAS adrián campillay

Publicado en Adrián Campillay el 20 de Octubre, 2005, 13:57 por alejo69

LAS FLORES SECRETAS 1989/1991

Primera edición: febrero 2004

San Juan, LA PIEDRA EN LA HONDA.

uno:   conspiración

 


*__

existe una terrible

conspiración

destinada

a evitar

el pleno ejercicio

de la vida y la muerte

de cada persona;

un hilo

eléctrico

en las cabezas

y en la piel         cuervos de gas.

 

desde todos los rincones

se oyen voces

atrapadas

en el vientre

de las máquinas

del imperio.

 

amigos míos ¿qué harán?

¿qué haremos?

 

¿de qué país sin ojos

volveremos

para ver

dentro

de nuestras celdas personales

sin llorar una lágrima

que nos mate?

¿qué sombras nos seguirán

a lo largo de la noche y el día

de nuestros corazones amargos?

 

¿qué luz qué amor

qué amantes nos darán la vida?

 

la vida es                 inevitable.

 

sólo así

el animal desespera

arde

humedece

se tuerce en su abismo

y ríe hacia atrás

 

con la mitad de una boca.

 

pero existe una terrible

conspiración

destinada

a evitar

el pleno ejercicio

de ese acto

 

una banda

de sordos, ciegos,

¡imbéciles animales!

 

y lo cierto es que

 

ya no tenemos esperanza

ni dios

ni paz

ni somos poetas.

¿con qué daga

de pájaros

abrirán el estómago

de los días?

 

¿o arrastrarán

ese cadáver personal,

durante todos

los días miserables

a lo largo del hospital

a través del muro

hacia un lugar común

y desierto?

 

acaso deberíamos soñar

otro sueño

y otra música

debería surgir

de esta herida abierta.

 

una flor secreta seguirá

a cada palabra

desgarrada

y en cada crimen:

una profunda soledad

se desliza

sobre los parques

 

sobre la sed

 

sobre la sombra

 

sobre los hijos del sur.

 

 

no hay miedo en la ciudad.

 

ni vértigo.

ni tiempo para odiar.

 

es una gran mentira el aire

y el dios de neón.

 

¿qué harán?

 

¿qué haremos?

 

 

¿desde qué azotea interminable

arrojaremos

el cadáver del siglo?

el cadáver,

                   el triste ser.

 

 

dos:   las  flores secretas

 

*__

La única manera de obtener

aves del polvo,

es abrir un cerco;

que ha circundado siempre

nuestro corazón,

evitando

la

vida.

 

 

*__

Hay un niño muerto,

en la calle, por donde todos

vienen y van     él      ha partido.

 

¿Ha sido atropellado

                 por galope de tormenta?

¿atravesado por un dios? ¿ha sido

acaso

golpeado

por un piano vacío?

¿o simplemente ha muerto,

de hambre,

de frío?      

 

Lo cierto es que por allí

no se puede pasar

¡nadie quiere hacerlo!

Ni siquiera pueden mirar

pero ellos saben

 

en medio de la calle

 

hay un niño muerto.

 

 

*__

amo la mosca

 

y es como si de todos los ataúdes

de la máquina

de todos los hoyos del cuerpo

de toda la mierda incesante

de toda la desgracia

de toda la podrida costumbre de la vida

 

fuera ella    -la mosca-

la única verdad volando

                                         entre

                                         los

                                         idiotas.

 

 

*__

en estos días de agua

me recuerdas alguien distante.

 

alguien fuiste.

alguien fui.

imaginado y real.

 

 

en estos días de lluvia interior

 

húmedos de todo viento

 

y antiguo mar.

 

 

*__

No obtendré más       que      

 

                                   pequeña

                                   dosis

                                   de

                                   encanto.

 

Será viaje como todos los viajes

hacía ningún lado (mi ojo llegará antes

que nadie al lugar de la cita).

 

Como si de todas las intenciones

de mi cuerpo

te hubiera conseguido.

 

Nada será igual dentro de la lluvia.

No es posible

comprender

códigos del agua

cuando se la habita

 

es una daga        

en la sombra

del mundo.

 

 

*__

En todas las razas

la lluvia sobrevive.

 

Porque es limpio animal de su luz,

su raíz

se prolonga

hasta el centro del color.

La lluvia es una espada, una mujer,

un niño, una ciudad, una distancia,

una botella en el mar y más que nada

 

la lluvia

es

un sitio.

 

Porque a ella concurren

y de ella se precipitan

 

los habitantes mudos

 

hijos ciegos de la lluvia.

 

 

*__

en el fondo de una calle

 

fue puesto

 

rengo

a toser

 

la mitad de un vuelo

 

 

(su ojo va nombrando lo oscuro del aire).

 

 

*__

Si acaso vienes

no vuelvas,

 

desde el centro del parque hasta mi

estómago devorado por el humo de la

marihuana que trajimos desde tan lejos,

desde tan cerca, desde tan siempre,

desde tan nunca, desde tan muerte,

 

música

 

que por gritar

desfallece.

 

 

*__

Y ella dijo:

no sé si vuelva, me iré,

la ciudad nos traga a todos

de alguna manera.

Fumaremos la última

me iré

como todos los días

pero esta vez

no sé

 

estoy triste        

el aire es sólo el aire 

no me esconde nada

 

no puedo regalarte algo

si no está en el aire

así es que sólo,

te quedarás mi recuerdo.

 

No te diré nada, me iré.

Caminaré pensando en vos

 

con la última

en mi cabeza.

 

Iré hasta mi casa

veré que no es en realidad

mi casa

 

ni mi calle

 

ni mi mundo

 

y en verdad lo son.

 

Entonces lloraré

veré la estación de los chicos

pegados al nylon del poxi-ran,

sus huesos de hielo;

entraré a los baños

y vomitaré

tantos

monstruos

lejanos.

 

Rayaré los autos más brillantes

con tu cortaplumas;

no podré contener al mundo,

ni siquiera podré luchar;

entraré a mi casa y estará vacía.

 

Me irán a buscar los mentirosos

y los que me aman, los locos

y los que fingen locura,

los que traen revoluciones

y los que sólo traen palabras,

pobres palabras sin ternura.

 

Nadie me encontrará.

 

Esconderé tu imagen

(en el aire)

por si vuelvo

 

te desearé suerte

 

y me iré.

 

 

tres:   el mensaje enfermo

 

*__

humillado de mí

en ausencia

de

mis

sentidos

 

en mi pequeño

amor

sin jueves

ni flores

 

comprendo

entender es morir

bajo el signo

de una inseguridad

maravillosa.

 

 

*__

( n o   f u i   a n t o n i n   a r t a u d )

 

No vi al ángel,

que un dios mandó para matarte,

por miedo a no existir.

 

No tuve ojos rojos

ni mirada piedra

ni la mano sangre

ni la boca espanto.

 

No arranqué palabras

de mi corazón

en la eternidad, en la muerte,

en los pájaros.

 

No respiré un cadáver

en fumaderos de opio

ni fui cadáver

respirado

y comido

por la soledad;

no escuché el silbido

de los perros

de los trenes

y el de mi propia mente

no lo escuché.

 

No lastimé mi mano,

con la cruz

(en un tranvía)

para ser Cristo.

 

No cumplí los dieciséis

en un manicomio francés,

 

ni siquiera nací en Francia

y mi padre no fue un poeta

que descomponía las flores

porque eran hipócritas.

 

No llevé poemas de celda en celda

(a través del muro)

con la confianza

de un animal

sin razón.

 

No me suicidé cien veces.

Ni fui donde los puertos

para oír las prostitutas

llorar los barcos

y el advenimiento

de una humanidad

hacia los muelles

y hacia el olvido.

 

No fui expulsado

de todos los países;

cada vez, hasta mi Patria:

extranjero del hombre.

No estuve en Sierra Madre

viviendo como indio,

ni aprendí que eran poetas,

porque sus esqueletos brillaban

en la oscuridad de la historia.

No viajé sin mapa

por cementerios olvidados,

ni parí un dylan tomas.

No vendí mi alma a la imaginación,

para que otros pudieran ver.

 

En la cúspide de fuego

que arrasó con mi país,

no escribí sin ojos

ni supe que eras vos

 

cada uno de esos locos

 

que entregaron la vida.

 

 

*__

d i á l o g o s   c o n   l a   m u e r t e

(  f  r  a  g  m  e  n  t  o  s )

 

(del primer acto)

— ¿Y tus sueños?

— ¿Cuándo?

— Tienes que pagarme con tus sueños.

 

Y el hombre sonrío,

con las manos llenas de continente.

 

(del segundo acto)

— ¿Cuándo?

— Cuando estemos todos.

—¡Nunca! Nunca zarparemos.

y un pájaro pasó, con las alas arrasadas y

las patas rotas, volando sin prisa... sólo le

quedaban los ojos.

 

— Zarparemos. Iremos a las costas

bordeando la ternura ¡ellos nos verán!

— Nunca, moriremos en viaje.

Ni las costas

ni los hombres

nos tocarán con las manos.

 

— Es probable... —dijo.

 

El pájaro no caía aún.

 

(del tercer acto)

— ¿Y los indios?

— Ya partieron. Libros verdes,

como armas en las manos.

— ¿Y las piedras?

— Ah! ...las piedras, quién sabe

de ellas sin los indios.

 

(del cuarto acto)

El último animal

escuchó

su propio ruido

al caer

 

su ojo se abrió

luna manchada

pero sólo vio la oscuridad.

—Es la muerte —dijo

 

riendo lo dijo

 

como si estuviera vivo.


(el último acto)

—Pero él dijo que callarían.

—Nunca callarán.

—Con su boca lo dijo «ya no más ruido».

—Son como dioses, nunca callarán,

 

aún en invierno seguirán sonando.

 

(trataba de estrangular al pájaro

con las manos).

 

 

*__

( m u e r t e  d e  c e s a r  v a l l e j o )

 

La belleza ronda el ojo del muerto

mas el cadáver no descansa en la sala.

Ni llora,

ni tiembla,

ni desteje el color impreciso.

 

La belleza no hace más

que rondar

aquel agujero

 

por donde no pasa una paloma rota

ni baja un rayo hasta el corazón

del espejo.

 

 

*__

Lleno de pájaros      Arthur Rimbaud

pasó la noche en mi cuarto casi sin reír.

Le faltaba una pierna y no sabía qué

hacer]

no tenía dinero para una cerveza.

Telefoneó a Londres pero Verlaine

no estaba allí

y se puso triste

muy triste

tan triste

que escupió una sortija

como el anillo del Capitán Beto.

Más tarde los árboles

se pusieron azules

— la calle murmuró—

y la lluvia hizo crecer plantas extrañas y

mágicas con grandes hojas

 

de las tapas de los libros,

del fondo de las botellas

—de esas que tanto gustan

a Arthur Rimbaud,

según me dijo—

 

A las seis de la mañana

preguntó donde estaba el baño

—en francés lo hizo, mientras

se ponía verde—

se llevó mi pipa

y en medio de una gran bóveda de electricidad

 

se fue con los pájaros de las ventanas

 

sin decir palabra se fue

 

sin dejar rastro.

 

 

*__

Animales de tierra

atraviesan ruta de espinas.

Sus corazones guían al sol

pero ellos están perdidos.

 

 

cuatro:   abrir un esqueleto

 

*__

No falta dolor, no falta

tiempo. Lo que falta es hombre para sufrir.

Hombre de cualquier color

cualquier animal de hombre que sea

cualquier hueco de hombre.

 

Pero falta también un collar

de lo que va a pasar,

como pan sobre la mesa.

 

Y hasta falta lluvia en las goteras de la soledad,

de modo hay silencio sobre las horas

y también

sobre las palabras.

 

¿Cómo no ha de faltar entonces tu nombre?

¿y cómo no le ha de faltar hombre

para sostenerlo en toda su hembra

a mi poca hermosura?

 

No faltas de tanto faltar en mí.

Te veo

de no poder mirarte.

 

 

*__

( a b r i r  u n  e s q u e l e t o )

 

1.

No signo tu piel

para nombrar la rosa de su vestidura,

sino para rajar su armadura.

 

Anochece en estrella de mi negra edad,

su flor está torcida,

y al tocar la tierra pétalo volador:

piedra será, porque piedra ha sido,

por su aro se puede

entrar

en la oscuridad.

 

2.

Camino sobre la hoja de afeitar

 

con la vida a dos manos.

en el ojo un recuerdo de tu olor

 

ve más allá.

 

un hilo de sangre

 

baja por la muñeca

de apretar

cada pétalo.


3.

Abro el esqueleto de la soledad.

La mañana me despeina cada sentido.

Por las veredas pasan los niños

con sus ronqueras de saltar, casi tibios.

 

Aún cuando me encuentro

tendido sobre la cama,

todavía huesos flacos

botellas vacías,

abro el esqueleto.

 

El resto del día es sólo un intento.

 

4.

¿y por qué somos

mariposas nocturnas

que aún en la oscuridad

no pierden la gracia del vuelo?

 

¿y por qué tanto temor

nos sacude las almas

de quienes no hemos sido?

 

Mi amor siembra en las alcobas                                        

cosas de gritos.


5.

Un hombre no puede salir

de la habitación

sin su vida,

 

tendida aún sobre la cama

todavía

huesos flacos

botellas vacías.

 

Hacía el baño frío.

 

Sencillamente no puede morir

mientras se enamora.

 

 

*__

La araña despierta

conciencia amarilla

de las paredes.

 

Vientre pálido.

Arqueada ceja de luz y agua.

 

Hemos perdido la salud

tratando de encontrar

una maldita y clara respuesta que nos

alivie, y no hemos tejido ni una sola tela

maravillosa en el rincón de los cuartos.

 

¿Hasta cuándo amor ...hasta cuándo?

 

 

*__

No existe el fin.

Aunque tu movimiento se le parezca

más que cualquier otro animal

 

y el viento se pierda

entre un día y otro.

 

 

*__

POEMA PARA HABITAR

DENTRO DE LA LLUVIA

 

1.

Al caer en la belleza amanecí

de tu corazón, rojo testigo

en la pupila de la selva.

 

¡Pronto!! Acudirán los autos.

A través de la puerta.

Sin que nadie se inmute.

Sin que llueva una sola vez

en el poema.

 

Mi contacto ha sido desterrado.

Mi razón ha sido mutilada.

Sólo me queda

 

tu encanto.

¡Pronto!! Es enero.

¡Pronto!! Acudirán los autos.

Mi corazón sepulta el festín,

la alegría no me ha sido confiada

la soledad es mi casa y la tuya:                                       

mi soledad.

 

Se acuestan botellas largas del día.

En tu vientre me escondo

para que la sombra se esconda

de mi paisaje. Es enero, es enero

...me digo otra vez.

 

Y al salir de la entraña

me hechizan colores del abismo.

 

Me dejas caer.

 

Desde hacía muchos países tocabas

la mirada dentro de los túneles de tu

nombre. Desde hacía muchas distancias

llorabas por mí, porque mi estómago,

porque mis manos, porque mi amor,

porque mi alma; y no sabías

que era acaso, una sombra, mi vida.

 

Me marcho. Camino entre los muertos.

¡Pronto! Acudirán los autos. ¡Pronto!

Es enero. Aquí comienza la lluvia,

el desierto, la ciudad, el suicidio.

Aquí no tengo razón

ni alma

y me bautizas.

 

Me nombras sin querer.

 

2.

Un ojo de lluvia pinta al tren.

Su mirada es corva.

Su paciencia es larga.

Sus espejos

para mirar

dentro del pájaro.

Para viajar sus ruedas y su alma.

 

En la lluvia no hay despojos

sino cuerpos erguidos.

Luces y sombras.

En medio de bosques

que conocí en otra vida

cuando eras

apenas

una hoja

húmeda.

 

Los trenes son secretos de la mañana

 

y una sola lengua suave

 

hermosa

 

...me acaricia.

 

3.

Recuerdo cuando era niño

no tenía recuerdos.

La mañana me traía fiebres

y olor de cadáveres

recién florecidos

del violeta.

 

Con la muerte llegaron

 

animales me habitan

 

puesto que nunca se muere

 

y el recuerdo va naciendo al fin.

 

Con tus ojos 

trenes

de la noche, en la lluvia.

Enero era en las largas fronteras

de mi abismo. En la ventana enero

y en los huesos, 

en flores secretas, en cuyas hojas

te miré descender,

borracha como un alma,

hacia mí.

 

4.

Al caer en la belleza

amanecí

de tu corazón, rojo testigo

en la pupila de la selva.

 

¡Pronto!!

Acudirán los autos.

A través

de la puerta.

Sin que nadie se inmute.

Sin que llueva una sola vez

en el poema.

Se acuestan

botellas largas

del día.

 

En tu vientre me escondo

para que la sombra se esconda

de mi paisaje.

Como si de todas las tumbas

me llamara la luna

 

donde los pájaros habitan

la última piedra.

 

Durante tres distancias

te miré

largamente

 

bajo una tarima

de lluvias viajantes

de color extraño,

en medio de bosques

que conocimos

 

mucho antes

 

mucho antes

que me tocaras

para

siempre                                                                                

 

(para siempre caer).

 

 

*__

POEMA A LA MUJER IMAGINARIA

¿Dónde estarán los ojos

de la luna que partió.

Dónde estarán tus manos.

Mis manos.

Y las manos del mundo.

En qué lluvia sin lágrimas

se lavarán estos poemas

inconclusos

cuando seamos nosotros los muertos?

 

Tu boca se abrirá.

En las amarillas hojas del poeta

quedará el perfume de tus días.

Tu boca besará los ojos de los incrédulos.

Ellos también morirán.

El mundo mostrará

sus manos

llenas de cicatrices

y serás la única mujer

de este tiempo,

amarás con este tiempo

con muerte y con ternura.

 

¿Pero

dónde

estarán

tus manos

y mis manos

pegadas a las tuyas

viejo tatuaje

 

dónde estarán?

 

También moriré.

y será como si tu lengua:

 

no hubiera tocado nunca la punta de mis sueños.

 

¿Mis sueños?

ellos también quedarán.

 

 

*__

¿El corazón de un ave?

¿Se parece su luz

a esa pregunta?

¿Quién responde a la trampa?

¿Quién gana el juego?

Es difícil saber en qué momento

uno deja de oír esa voz,

ese suspiro,

que sucede a toda pregunta.

 

Y si dijera:

¿eL coRAZón dE uN   AVE?

parece no tiene prisa al morir

tal vez alguien la espera.

 

Y si en cambio dijera:

¿eL corazÓN de un ave?

la verdad no sabría decir

 

qué pretende ese rostro.

 

 

 

ACERCA DEL AUTOR:

Adrián Campillay nació en San Juan en diciembre de 1969.

De sus trabajos se ha publicado:

POEMAS PARA DESPUES DE UN CIGARRO

(Cuaderno Nº 3–Colección VIENTO IDIOTA), 1995.

EL AMOR Y OTROS MUNDOS, La Rosa de cobre, 1996.

EL OJO DEL BANDONEON (tango en 4 actos), La piedra en la honda, 2001.

LAS FLORES SECRETAS, La piedra en la honda, 2004.

LAS CIUDADES INTERIORES, La piedra en la honda, 2005.

LIBRO DE MAR, La piedra en la honda, 2005.

 

adrian_campillay@yahoo.com.ar