Ramón Rubina


RAMÓN RUBINA GUAJARDO (Ovalle / CHILE)

Publicado en Ramón Rubina el 11 de Marzo, 2010, 11:01 por adrián_campillay

Fotografía: adrián campillay


Once
Si alguna vez amor yo tuve alas,
y a ti me derramé como una lámpara,
fue antes de la muerte y su cosecha.
Antes que el polvo los ojos me comiera.
El tiempo en su alcohólica vendimia
aún no desgarraba las viñas de la furia,
y su racimo ensangrentado no caía
para mancharnos las manos y la boca.
¡Ay! De tanto amor y tantos días,
de tanto beso herido en sus raíces,
del mutilado sol de nuestros lechos
clavado entre el dolor y las cenizas.
Y tanta cicatriz no pasa en vano,
al corazón lo gastan ácidas espumas,
y donde el amor voló como una rosa pura
hoy caen amargos los labios de la ira.



Cine de barrio

Cuando los muertos van al cine
No llueve en París
Y la sala se llena de moscas.
Los muertos no se toman de la mano
Pero lloran,
Cae sal de las nubes
Y los perros se convierten en paraguas.
Humphrey Bogart,
El Gordo y el Flaco
Se dan una vuelta de cordero
Y nada sucede.
Una anciana defeca alegremente
Para que pueda salir la luna,
La noche se llena de melones eternos.
Cada butaca es una sepultura,
Los muertos vuelan por el techo,
De sus intestinos caen árboles;
Pasa una manada de elefantes.
Dios prosigue la película,
Sucede como un tren con zapatos;
Se escucha un redoble de gusanos.
Al final el cine estalla
Y se enciende una lámpara de sangre.


ECLIPSE

Digan lo que quieran
De esta situación:
Niéguenla,
Muérdanla,
Que se pudra como un tomate,
Exhíbanla desnuda
En una plaza
O como un toro
Mátenla a la luz de la luna.

Qué hacer
Si de una axila
Nacen docenas de pájaros.
Y la otra es un nido
De culebras?

¡Ay! Yo no sé;
pero duele mucho el corazón.

Y cuando uno se come
Una manzana,
O escucha caer un huevo
Del cielo,
Hay que pedir perdón
En cuatro patas.


TRABALENGUA

¿A dónde van nuestros sueños
Cuando nos desensoñamos
Y sólo queda la tumba
Para que nos entumbemos?

Y cuando nos entumban:
Será verdad verdadera,
O purísimo gusano,
Que nos desentumbamos
Y de ese desensueño
Ahí nos desengusanamos?

Contésteme el contestador,
El que se desentumbó
Un día para este lado,
Volviendo del desensueño
Al sueño desengusanado
Y deje mi trabafé
Completamente desentrabado.


TENGO LOS OJOS NUBLADOS

No pude volar en este día,
Arrastrando se ha ido la semana;
Me sangran los ojos y las dudas,
Me caen insectos de la espalda.

El cielo no abre su ventana,
Me pierdo entre nichos y escaleras;
Caen raíces de las nubes,
Confundo la altura con la arena.

¿Estos son ángeles o moscas?
¿Me cubro de plumas o escamas?
¿Soy paralítico o camino?
¿Escribí un poema o una lápida?


AQUÍ SE CUMPLE MI ESCRITURA

No es nieve esta página,
No es agua crepitando,
No es una nube sobre los árboles
Ni la transparente sombra de un pájaro.

Es un muro donde vuelan ángeles feroces,
Con espadas de fuego y lenguas de azufre,
Y perros que orinan sangre en mis ojos
Cuando me acerco a escribir la palabra Paraíso.


Fotografía: adrián campillay
...

RAMON RUBINA / Chile

Publicado en Ramón Rubina el 3 de Enero, 2006, 19:34 por adrian campillay

Del libro: NINGUN ANGEL LLORÓ EN LA PALMA DE MI MANO

SOÑÉ QUE ME CONVERTÍA EN CULEBRA

Soñé que me convertía
En culebra
Y a los pies
Me enrollaba
De una cruz de oro.

Desperté
En la noche y el miedo;
El frío caía
En mi pobreza.

¿Ay, zapatos rotos,
Pantalones dolorosos,
Marchitas camisas,
Colchones incurables
De mis hijos.
Volaba mi pobreza
En la noche,
Con furia devoradora
La sal del tiempo
Mi casa.

Y, ante ese planeta
Desmantelado,
Me sangraron los ojos
Y deseé
Que mis hijos
No despertaran nunca.


COLCHÓN BAJO LOS ASTROS

Para mi casa no hay piedras,
Duermo bajo el viento
Y cuando sueño el frío deja
Un pájaro muerto en la puerta.

Nadie es hombre sin casa,
Es un perro atado a una pregunta.

Sopla la muerte sobre el hombro solo.
Corre la sangre bajo los puentes
Donde duermo.

¿Dije duermo?
Quiero decir donde me entierro
Como un pedazo de carne descompuesto.

Ya no puedo llorar,
Los insectos me comieron la lengua,
Pero cuando me acuerdo de mi madre
El dolor me hace ladrar
La noche entera.
La noche...

Yo sé que no tengo derecho,
Huelo mal,
Me rasco,

Tengo pus en la muela
Y no conozco más ángel que las moscas.

Pero esta noche llena de cebollas,
Concédeme Señor una tumba.
Un lugar donde el olvido
No me devore con sus ratas,
Enormes como conejos,
Y amanezcan intactas
Mis orejas.


SOBREMESA

Son las moscas
Ángeles pobres
Y nosotros,
Los pobres,
Las moscas
De la tierra?

Como nosotros
Buscamos
Las migajas
Terrestres,
Buscan ellas volando,
Las sobras
Del paraíso?

Zumban,
Como nosotros
Oramos,
Y del mismo
Silencio
Nos responde
El camaleón
De la muerte?


WEEK END

Los lunes me salen escamas.
Los martes ladro bajo la luna.
Este miércoles me eché hormigas en los ojos.
Salgo con un paraguas negro los jueves.
Orino en una botella y reparto pescados los viernes.
Hoy es sábado y me corté la oreja para sacarla a Pasear con una pita.
Dicen que es domingo: Yo sólo veo paredes blancas y,
En el techo, un hombre con enormes alas que gotea
Sangre sobre mi cabeza.


EL VALS DE LAS MARIPOSAS

¿Por qué
no tenemos alas,
mi Señor,
Y la muerte
Nos atrapa
Como insectos?

Sería hermoso,
Mi Dios,
Que al abandonar
Este traje
De polvo
Saliéramos volando
Como las mariposas.

Que todos los ojos
Nos vieran
Alegremente
Salir de este huevo
De tinieblas,
Para en tu luz
Vestirnos
De cálidas luciérnagas.

Pero la muerte
Nos caza
Antes del vuelo,
Oscuramente
Nos clava
En su insectario
Y los ojos,
Pobres ojos humanos,
Miran el cielo
Y la tierra
Preguntando si volamos

O estiércol somos
Que alimenta
Al árbol de las lágrimas.

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