(Chiro) Mauricio Preez Ruz


(Chiro) Mauricio Perez Ruz

Publicado en (Chiro) Mauricio Preez Ruz el 12 de Mayo, 2006, 11:08 por alejo rives

Y en las venas un Tango

Heredé un País
sin padres ni madres
a diario
con hermanos del dolor
Con sombras que deambulan
la noche
Con sermones gastados
Con hijos de alegrías
pero solo un Domingo que otro
Domingos de Boca-River
Heredé un País
donde la palabra justa
y la acción que por hacer hiere
a veces
valen el destierro
a veces
sin tener que irse
a veces
quedándose con el alma exiliada
Dirán
los tiempos están cambiando
Se acabaron los cuarteles
se acabaron los cuarteles de invierno
pero no ha parado de llover
Heredé un País
que no está fuera del mundo
y llora
y sufre
y sueña
Con un Norte que duele
con un Sur que espera
Heredé un País
donde el Dios de turno
solo atiende en Buenos Aires
sin duda la ciudad mas porteña
y mas bella también
como esta parte del mundo
el País que heredé.


Poema en mi menor

Me vi desde el ombligo
caminar mutilado
el agujero negro
de estas
mil putísimas noches.
Son tantas las ausencias
...
Creo me cansé de ellas.
No sé qué quiero
o sí!
Noche por favor
...
Conviértete en una enorme vagina
y devórame.


Vida de clavo

Angustia es lo que sobra
construir
dar vida
perder
lastimar
Volver a empezar
volver a perder
Nadie es imprescindible
por qué pensar que lo soy
Por qué no intentar otra cosa
por qué no probar con algo
que me libere de todo esto
por qué pensar que lo que me ata
me retiene
Me voy al piso
me doblo
me rompo

La noche qué me parió

Era cuestión de esperar un poco
y no desesperar,
si locura o azar,
si dios u holocausto.
Toda existencia se tiñe de sangre,
o casi toda...
Era cuestión de resignación,
y el dolor era de un vientre prestado.
y la impaciencia de otros zapatos...
y los porqué.


Hombre azul

Hoy respiro otro aire,
también mis poros.
Ríos de tinta y sabiduría ,
emergen de donde no sale el oxígeno,
tras la cordura de algún tiempo,
solo en el recuerdo.
La inconsciencia inocente y la espera que como el fuego,
consume lo poco que me queda.
instintivamente me protejo,
soy locura en voz baja,
en mi cansada figura.
Soy la mezcla de lúgubres pabellones
y marionetas degolladas,
jugando a las escondidas.
De fondo ese vals vienes
y la rapada lluvia,
que moja...
pero no quita mis pecados.

Acerca de Mauricio Perez Ruz (Chiro)

KUMANI / poesía sanjuanina

Publicado en (Chiro) Mauricio Preez Ruz el 22 de Octubre, 2005, 11:23 por alejo69

KUMANI –Daniel Spadaro-

(selección de textos: adrián campillay)

Ed. LA PPIEDRA EN LA HONDA, 2005.

Kumani

Sonidos del cielo, la tierra y el agua.

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Descubrí tu secreto.

Que estallaras,

si no dices lo que sientes.

El tiempo esta bailando sobre ese misterio.

Que la luz irá descubriendo.

Y bailarás en tu sueño.

Tu corazón dejará de sangrar.

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AKIDO

.....Déjame

hasta hacerse

perceptible la voz

llamarte en secreto.

Y quiebre en tembloroso

Si a volver te miro.

Más no niego en preguntar

Saber quien sos.

ni en que media palabra

te habitas a concurrir,

En ocasiones,

vengo de tantas dolencias

a enmudecer las tuyas,

sin saberse tan marchadas.

De ellas, solamente de todas ellas,

olvidaré las que dejaste en mí.

Aunque vuelvas a mirarme

y quieras con tu sueño

soñar los míos... 

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UNAMUNO

Resonancia del resplandor lunar que absorbes temblores

de extramundos.

A impulsos espléndidos

de ir conjugando

bajo la impronta letanía,

la espectral contemplación de tu lado crepuscular.

Tan sola, lejana y ebria oscilación

que improvisas descarnar la tibieza al tocar el alma.

Irguió,

caer inmóvil.

La simultaneidad más profunda.

El soplo de aliento del huésped intermitente acaeciendo

en el extraviado encuentro de la brisa que lloró.

Homónima a la virtud de la flor

emocional, que inversamente retuvo,

el instinto del verbo intacto al estremecer

el amor .

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Amo tu sexo

Espuma radiante en la osamenta sonora

Donde florece la edad sobrenatural

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Jean Sartre tenía razón; el dolor, la angustia, la pasión, la pena de los hombres, son una realidad bruta que no puede ser superada ni cambiada por el saber.

De hecho no te habéis dado cuenta, los afectos en constancia de emoción pura van tan lejos. Claro está, escapa a los limites de racionalidad expectante. Entonces parecería natural que mi existencialismo, está suerte de vivencia, no haya sobrevivido a la decadencia de tu racionalidad.